Para efectos de la defensa personal, analicemos el acto de la agresión. Como es bien conocido en la naturaleza se encuentran presentes el depredador y la presa, una lucha constante por la supervivencia y una manifestación del equilibrio del ecosistema. Psicológicamente hablando, están presentes dos patrones de conducta muy definidos depredador y presa. El hombre en su evolución desde los tiempos primitivos aún conserva dichos patrones manifestándose al momento de la agresión, el agresor y la víctima o agredido.Estos roles son dinámicos y dependen de diferentes factores pero analicemos la psique del instante del acto.
Un agresor tiene como objetivo el dominio, control o daño de otro individuo, debe asumir una actitud de superioridad utilizando los medios disponibles para ello.
La víctima o agredido es aquella persona que recibe la agresión sin que esto pueda significar que reaccione de forma pasiva o sumisa.
El problema ocurre que en la mayoría de los casos, existe un proceso
- Individuo A, asume rol de agresor
- Intensión de agresión del individuo A al individuo B
- Ante la agresión el individuo B, asume rol de agredido
Identificar con antelación una posible agresión y conocer los procesos que ocurren en nuestro cuerpo es fundamental para poder salir airosos de una agresión y para que la técnica sea eficaz.
Jonathan Reyes
Sanjal Uiam España

